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Pensando Bíblicamente sobre la Depresion

Cuando sus ojos fueron abiertos, se dio cuenta de que las cosas estaban diferentes. No todo estaba bien, no como estuvo antes.

Ahora está consciente de cosas de las que antes no se había dado cuenta, como el hecho de que está desnudo. Al darse cuenta, salió corriendo detrás de un árbol y preparó unos delantales de hojas.

Ahora siente miedo y vergüenza, algo que antes de comer de la fruta no había sentido. ¿Habré hecho lo correcto al comer de la fruta?, tal vez se preguntó.

Pero tú y yo sabemos que no fue lo correcto, porque desobedeció a Dios con el mandato de no comer de la fruta. Ahora tenemos las consecuencias de esa decisión.

Una de esas consecuencias es la depresión que parece estar en todas partes, desde las películas y series hasta en las áreas más personales y profundas de nuestra vida. Algunas veces parece el tema del día, no puedes escaparlo. Está en todas partes.

Pero, la pregunta que debemos de hacernos para comenzar es: ¿qué es la depresión?

No pretendo abordar todo el tema de la depresión en este corto artículo, sino una breve introducción de lo que es y lo que podemos hacer al respecto. Tal vez más adelante puedo escribir algo más detallado al tema de la depresión, pero por el momento disfruta de este artículo.

Para ser más preciso déjame decirte los temas que voy a estar tocando:

  • Proveer una definición bíblica de la depresión.
  • Describir las manifestaciones de la depresión tanto en el hombre interior como en el exterior.
  • Explicar los factores bíblicos que impulsan la depresión.
  • Detallar varias estrategias bíblicas para responder ante la depresión.

Para comenzar necesitamos saber lo que es la depresión, pero mirándolo con una cosmovisión bíblica.

Definición bíblica de la depresión

El término “depresión” como lo entendemos hoy, tal vez en un contexto psicológico moderno, describe estados emocionales y espirituales que reflejan lo que podríamos identificar como depresión.

Lo que es una profunda tristeza, desesperanza o abatimiento del alma. En el Salmo 42:5 el salmista dice: “¿Por qué te desesperas, alma mía, y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios, pues he de alabarlo otra vez por la salvación de Su presencia.”

La caída, cuando el pecado entro en el mundo, tuvo grandes consecuencias para nosotros. Ya no estamos en un estado perfecto porque fuimos corrompidos por el pecado. Pero el tema de la depresión es un tema bastante amplio y complejo para tocar cada faceta en este artículo.

Más adelante escribiré un ensayo para completo, mientras tanto sigamos con las manifestaciones de la depresión.

Manifestaciones de la depresión

La depresión se manifiesta de dos formas, en el hombre interior y en el hombre exterior. Es importante conocer esto para tener una idea más clara de la depresión.

En el hombre interior:

  1. Desesperanza: En Salmos 143:7, David clama: «Respóndeme pronto, oh Señor, porque mi espíritu desfallece; No escondas de mí Tu rostro, Para que no llegue yo a ser como los que descienden a la sepultura.
  2. Inquietud y confusión: El salmista en Salmos 42:5 describe un alma desesperada y turbada, incapaz de encontrar descanso solo en la salvación de Dios.
  3. Culpa o autocrítica: Job, en su sufrimiento, dice en Job 7:11 «Por tanto, no refrenaré mi boca, Hablaré en la angustia de mi espíritu, Me quejaré en la amargura de mi alma.

 En el hombre exterior

  1. Fatiga o letargo: En Salmos 6:6 leemos: «Cansado estoy de mis gemidos; Todas las noches inundo de llanto mi lecho, Con mis lágrimas riego mi cama.» La depresión se manifiesta en agotamiento físico.
  2. Aislamiento: Elías, en 1 Reyes 19:4, huye al desierto y pide morir: «y anduvo por el desierto un día de camino, y vino y se sentó bajo un arbusto; pidió morirse y dijo: «Basta ya, Señor, toma mi vida porque yo no soy mejor que mis padres».
  3. Llanto o expresiones de dolor: Jeremías dice en Jeremías 9:1: «Quién me diera que mi cabeza se hiciera agua, Y mis ojos fuente de lágrimas, Para que yo llorara día y noche Por los muertos de la hija de mi pueblo.»

Ya conociendo la forma en que la depresión se puede manifestar, vamos a ver algunos factores bíblicos que impulsan la depresión.

Factores bíblicos que impulsan la depresión

La depresión nos puede tocar a todos, es inevitable. El mundo es un lugar lleno de sufrimiento y dolor por el pecado, lo que significa que vamos a luchar cada día. Déjame mencionarte algunos de esos factores que pueden deprimirnos:

  1. Sufrimiento y pérdida: Job experimenta depresión tras perder sus hijos, sus bienes y su salud. Job 3:11: “¿Por qué no morí yo al nacer, O expiré al salir del vientre?”
  2. Pecado o culpa: En el Salmo 32:3-4, David dice: “Mientras callé mi pecado, mi cuerpo se consumió Con mi gemir durante todo el día. Porque día y noche Tu mano pesaba sobre mí; Mi vitalidad se desvanecía con el calor del verano”. El pecado no confesado puede pesar en el alma.
  3. Soledad o abandono: En el Salmo 102:6-7, el salmista se compara con “un búho en el desierto” y “un ave solitaria en el tejado”, indicando un aislamiento.
  4. Falta de propósito o esperanza: En Eclesiastés 2:20, Salomón dice: “Por tanto me desesperé en gran manera por todo el fruto de mi trabajo con que me había afanado bajo el sol.”

Tal vez leyendo esta lista te puedes deprimir, viste lo que hice ahí, pero no todo está perdido porque si estás en Cristo lo tienes todo. No estás solo porque el Dios, creador de los cielos y la tierra, es nuestro Dios.

Estrategias bíblicas para responder ante la depresión

No quiero terminar este artículo solo hablando de la profundidad de la depresión. En Cristo tenemos la solución, así que te dejo con algunas estrategias para que puedas lidiar con la depresión.

  1. La oración es el mejor paso para encontrar alivio: David, en Salmos 130:1-2, dice: Desde lo más profundo, oh Señor, he clamado a Ti. ¡Señor, oye mi voz! Estén atentos Tus oídos A la voz de mis súplicas.
  2. Confiar en las promesas de Dios: Salmos 42:11 dice: “Espera en Dios, pues lo he de alabar otra vez. ¡Él es la salvación de mi ser, y mi Dios!”
  3. Buscar la comunión de la iglesia local: Conectar con otros creyentes contrarresta el aislamiento.
  4. Meditar en la Palabra: Salmos 119:25 dice: “Postrada está mi alma en el polvo; Vivifícame conforme a Tu palabra.”
  5. Descansar en Dios: Jesús dice en Mateo 11:28: “Vengan a Mí, todos los que están cansados y cargados, y Yo los haré descansar.” Entregar todas nuestras cargas a Cristo nos hace descansar. 

Pero recuerda, que Dios te ha provisto con una iglesia local en el que puedes buscar ayuda. Nunca olvides eso si estás pasando por un momento difícil en tu vida.

Conclusión

¿Qué hacemos ahora con esta información? Primeramente, ya estás informado en lo que es la depresión. Por lo menos un poco, ya que este artículo no es un escrito completo en el tema. Segundo, ponlo en práctica si estás pasando por depresión o conoces a alguien que está pasando por depresión.

Pero siempre recuerda estas palabras.

La Biblia no minimiza la depresión, sino que muestra a personajes como Elías, David y Job enfrentándola auténticamente. Sin embargo, siempre nos apuntan a Dios como fuente de esperanza y sanidad, exhortando a todos los creyentes a buscarlo en medio de la oscuridad.

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